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Lectura de viaje: “Solas (aún acompañadas)”

Lectura de viaje: “Solas (aún acompañadas)”

Por Sonia Fakiel

El primer libro de la referente feminista argentina, politóloga e instagramer, María Florencia Freijo, “Solas (aún acompañadas)” resume todo lo que nos está pasando desde que comenzó la marea verde*. Con los movimientos de mujeres, lesbianas, travestis, trans y otras disidencias se abrió la tapa de una olla que hoy nos permite luchar junto a otras mujeres en pos de construir una sociedad más igualitaria. “¿Soy yo la que está mal?”, nos interpela el libro y la respuesta es “no”. 

Renace un concepto clave: la carga mental

La publicación pone en palabras lo que sentimos muchas: malestares tan invisibilizados que  recién estamos aprendiendo a ponerles nombre. Se trata de esos sentires y decires que nos incomodan producto de ser parte de una sociedad que nos oprime por el mero hecho de ser mujeres, lesbianas, travestis y trans, pero que nos cuesta expresar verbalmente, por lo que nos sentimos solas, como el título del libro. Poder ver escrito que hay algo que se llama carga mental, por ejemplo, nos hace darnos cuenta de que lo que nos ocurre es algo colectivo e impuesto por normas de la sociedad. 

La carga mental es aquella por la que sentimos el peso de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Desde pequeñas, a las mujeres nos educan para ser las que sabemos lo que pasa en nuestro hogar, con nuestros hijes y parejas. Somos entrenadas para  coordinar la vida familiar. Nuestras parejas descansan sobre nosotras, sin siquiera darse cuenta de que esta carga mental existe, nos afecta y hace que nuestra cabeza no pare nunca.

“La carga mental es la enorme cantidad de exigencias de logística, coordinación y previsión de tareas que tenemos las mujeres en el día a día y los malabares que debemos hacer para cumplir con ellas. También forman parte de esta carga los mandatos que recibimos acerca de cómo debe ser la buena mujer: la buena hija, la buena novia, la buena amante, la buena esposa, la buena madre”(página 62).

El libro hace un importante recorrido por la historia del patriarcado, es decir “la piedra fundacional de la desigualdad de géneros”. Se nos muestra cómo a través del tiempo se construyó un rol específico de la mujer y en qué contextos fue puesto en un nivel inferior al de los hombres, lo cual fue y sigue siendo funcional al sistema económico en el que estamos inmersas e inmersos. De esta forma, queda demostrado que no hay nada natural en la construcción de qué es y qué debe hacer una mujer.

Solas también en el mercado laboral

El libro hace mucho hincapié en la desigualdad en el mercado laboral entre varones y mujeres, a partir de la construcción de un destino de estas últimas como cuidadoras. Desarrolla este tema con datos numéricos, fuentes y conceptos provenientes de la economía feminista, como por ejemplo el trabajo invisible (aquél que hacemos en el hogar y que no es remunerado), los techos de cristal (alude a la dificultad que tenemos las mujeres de acceder a puestos de mayor jerarquía) y las escaleras rotas (remite a las interrupciones que tenemos en nuestra carrera profesional o estudios para dedicarnos a las tareas domésticas y de cuidado, por ejemplo, de nuestros hijos).

“El mundo productivo, con la asalarización de la economía y naturalizando por medio del mandato el hecho de que las mujeres sean sostenedoras en el hogar, ha logrado que este trabajo nuestro carezca de valor. Por ello, la economía feminista dio lugar a un campo de estudio que, primero, evidencia que las mujeres tienen un enorme impacto en el mundo productivo a través del trabajo dentro del hogar y, por otro lado, refleja que este trabajo es invisible” (página 139).

“Solas, aún acompañadas” también atraviesa temas como los cuerpos hegemónicos (aquel que también nos impone el mercado: delgado, joven y de tez blanca) y la presión de la perfección que existe, principalmente sobre los cuerpos de las mujeres, generando un estado de inseguridad permanente en todo tipo de mujeres, incluso aquellas con cargos jerárquicos en sus medios laborales,  así como un costo económico y psicológico para intentar alcanzar ese físico “ideal”. 

Maternidad, amor romántico y consentimiento

A su vez, desmitifica el rol de madres que nos imponen a las que tenemos útero y visibiliza lo que se oculta detrás de él. Al respecto, se pregunta: “¿Hay deseo (de maternidad) cuando la industria central para el sostenimiento del patriarcado ha sido la de nuestros cuerpos como reproductoras?” (página 156)

No deja afuera el estereotipo del amor romántico, el cual nos enseñaron a idealizar y a buscar sin importar las consecuencias. “Mientras seguimos pensando en la pareja como el fin de todo, la realidad es mucho más dura: las relaciones heterosexuales funcionan tal cual como están concebidas, a costa, tarde o temprano, del sometimiento de la mujer” (página 211).

Finalmente, uno de los últimos capítulos les habla a los hombres y se centra en explicar qué es la cultura de la violación y del no-consentimiento, así como también hace hincapié en que podemos sentir deseo y ser seres sexuales.

“El mandato de coger enamoradas se erige en paralelo con el mandato de ellos del coger por poder, para debutar ante la mirada masculina. Nosotras debemos amar, pero no nos hablan de que además debemos estar mojadas y desear, que el acto sexual no debe ser algo que regalamos, sino algo que deseamos nosotras mismas. La cultura del no consentimiento hace que no podamos distinguir con claridad ciertas situaciones que atravesamos…” (página 201).

El libro logra su cometido, que nos sintamos acompañadas, que tengamos herramientas para comprender por qué nos sentimos tantas veces frustradas, violentadas, encasilladas y calladas. Nos insta a juntarnos con otras mujeres, a ayudarnos entre nosotras, a salir a la calle y a no sufrir en soledad, porque lo que me pasa a mí, nos pasa a todas.

* Un concepto que es sinónimo de la campaña en favor del aborto legal y seguro y de las consignas del feminismo en general.

4 Comments
  • Anónimo

    16 marzo 2020 at 8:44 pm Responder

    Excelente, ojalá haya más material como este que nos abra los ojos como sociedad.

    • famadvisor

      20 marzo 2020 at 9:05 pm Responder

      Muchas gracias por tu comentario! Estamos de acuerdo, tenemos tanto que aprender como sociedad!

  • Viole Fogliatti

    17 marzo 2020 at 7:24 pm Responder

    Hola! Hicieron que me interese en un libro que nunca hubiera mirado en una librería.
    Gracias x abrirnos los ojos con reseñas cómo está.

    • famadvisor

      20 marzo 2020 at 9:05 pm Responder

      Muchísimas gracias Viole por tu aporte! Qué bueno que hayamos ayudado a abrir los ojos. Abrazo!!

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