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Cocina asiática y glutamato, una pareja deshonesta

Cocina asiática y glutamato, una pareja deshonesta

En este artículo compartiré información acerca del glutamato monosódico, qué es, y por qué deberíamos evitar ingerirlo.

En algunos países del sudeste asiático como Tailandia y Malasia, se suelen ver carteles a la entrada de algunos restaurantes que dicen “No MSG”. Estos mensajes son la excepción, es decir, en la mayoría de mercados, locales de comida y puestos callejeros, del MSG ni noticia. 

¿Qué es y por qué nos importa el MSG?

El Glutamato Monosódico (o sal china, también conocido por su marca comercial Aji No Moto) es definido como un “realzador del sabor”, es decir, mejora el sabor de algunas comidas, que por algún motivo no son suficientes con su sabor original. Por ejemplo, enlatados y empaquetados (galletitas, papas fritas, condimentos para pastas y ensaladas, etc.). El glutamato sirve allí para disimular los sabores metálicos y plásticos de los envases y/o del producto. También es posible encontrarlo en salteados de arroz y fideos chinos y en el sushi. Si bien está autorizado su uso tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, pareciera que esto es más un guiño a la industria que una decisión tomada en base a les consumidores.

Esta sustancia es, además, una neurotoxina, es decir, interactúa a nivel neuronal con nuestro sistema nervioso central, “confundiendo” a nuestro cerebro al brindarle sensaciones que no se condicen con la conexión mente-cuerpo, llegando a disminuir la sensación de saciedad hasta en un 40%. Por eso, cuando comemos la mayoría de los alimentos ultraprocesados nos cuesta parar sin terminar el paquete o sin querer más de uno. Lo mismo ocurre en muchos lugares de comida asiática (en asia y en tu país también): cuando se utiliza el glutamato como condimento o incluso como sal (ya que es alto en sodio), terminamos nuestro plato y podemos llegar a sentir que tenemos el mismo hambre que cuando comenzamos a comer. 

¿Qué hacer entonces? 

La propuesta de este artículo es compartir información valiosa sobre un “condimento” que probablemente comamos con frecuencia, para que lo hagamos de manera consciente, y para que si les interesa, las y les lectores puedan solicitar no incluir este aditivo en sus platos cuando van a comer afuera (ni que hablar de sacarlo de sus cocinas si les pasó como a mí que un profesor de cocina asiática me lo recomendó). Así como algunos restaurantes toman la iniciativa informando que son libres de MSG, nosotres también podemos tenerla y solicitarlo. 

También pueden elegir con un nuevo criterio, los productos que compran en las góndolas, y sobre todo saber lo que están comiendo y qué efectos podría producir en ustedes. 

Además de la no sensación de saciedad, hay personas que han reportado dolores fuertes de cabeza y estómago, vómitos y otros malestar. 

Espero que les haya servido la información y que si la consideran útil, puedan compartirla con otras personas. 

Por favor, no duden en dejar sus opiniones y comentarios, que son muy valiosos. 

¡Gracias!

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